La Chikungunyada Criolla

Los venezolanos siempre hemos sido caracterizados por lo alegres, y  sobre todo lo echadores de vaina encontrándole chiste a cada suceso que acontece el día a día. Nuestro humor es incalculable, que hasta con la salud nos metemos. Esto se evidencia con la nueva pandemia nacional del chikungunya.

Primero empecemos por el dichoso nombre que la gran mayoría no lo sabe pronunciar, unos dicen “chuchuwasa”, “chukunguña”, “chugurunya” entre muchos otros. Luego tenemos el insecto en sí, que algunos (afectos al gobierno) aseguran que fueron entrenados por la CIA y enviados por el Imperio o por la injerencia de Uribe porque a ese como lo meten en peos ajenos.

Este padecimiento se ha convertido en moda, y usarlo para excusarse y faltar a la escuela, universidad o trabajo, es lo típico. Además que la gente lo da por sobrentendido, cuando se escucha que “Fulano no pudo asistir”, alguien menciona “ese tiene chikunguya”. Hasta se usa como expresión de amenaza haciendo mención de “Ojala te de el Chikunguya ese”.

Ahora así hablemos de la maravillosa enfermedad, que según algunos conocidos, esa vaina es peor que golpear el dedo meñique del pie en la esquina de una puerta. A parte de la fiebre alta y las horrorosas erupciones, nauseas, y algunos casos diarrea, los dolores e inflamaciones articulares son otro cantar, te inmovilizan a tal punto que dependes de alguien para caminar o levantarte.

 Y lo más arrecho del asunto es que después de tener el virus, se puede repetir los meses o años siguientes agravándose los síntomas. Claro debemos tomar en consideración, que encontrar los medicamentos para tratarla es tarea fácil en este país, porque siempre los consigues y además están baratos.

Hacer turismo en farmacias preguntando por “Atamel” o “Acetaminofén” es tan casual que se ve hasta en la sopa y lo peor es que hasta los buhoneros pretenden vender esos productos adulterados y sin permiso sanitarios. Osea que si no te mata el chikunguya te mata la medicina balurda que venden estos seres. Entonces al que sufre en cama le queda hacer remedios caseros, rezar a todos sus santos, y como última opción buscar un brujo pa` echase ramasos.

En fin el chikunguya nos ha traído tanto alegrías como pesares, pero ha sido el tema del momento y  las personas que no les ha dado se consideran leyenda o seres de otro mundo. Solo nos queda esperar que esta situación mejore y erradicarla de una vez por todas en nuestro territorio.

¡Mientras tanto al zancudo, ni agua!

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El petróleo venezolano frente a la agricultura y ganadería

Venezuela ha representado un país rico en recursos naturales, permitiendo la ejecución y desarrollo de diversas actividades económicas. A partir de 1830 se evidenciaba la producción agraria y pecuaria, a través de la exportación de cacao, café, añil y cuero. Este proceso permaneció en el país, sin embargo, tras  el hallazgo del petróleo, a partir de 1911 marco un acontecimiento importante que influyó de manera negativa en la actividad agropecuaria.

La base de la economía para 1830, estaba marcada sobre una dependencia en las actividades agrícolas y pecuarias. Las tierras, hatos y haciendas se localizaban en poder de pocas manos, los latifundistas o terratenientes. Otro aspecto a considerar es que una gran cantidad de la población venezolana, era rural y subsistían de esta labor. Este periodo económico de igual forma, generó las divisiones de las clases sociales.

La mayor parte del ingreso del país, dependía de la exportación de la materia prima, y a su vez, de la importación de los productos  fabricados de la misma, es decir, que si el cacao se exportaba al extranjero, el producto final fabricado como chocolate era importado al país. De esta forma, se empezaba a deteriorar el desarrollo de la producción nacional, puesto que,  no se contaba con el equipo y maquinaria necesaria para la obtención y elaboración en los campos venezolanos.

Es así como la actividad económica agropecuaria, empieza a desmejorar y la aparición del recurso hidrocarburo, en el subsuelo nacional la agrava con mayor fuerza.  Tanto el descubrimiento, como la eminente explotación del petróleo, trajo consigo el aumento desenfrenado de los ingresos fiscales, cambiando el proceso productor y exportador agrícola al petrolero.

El auge de la explotación petrolera transformo negativamente la producción agraria y ganadera, reduciendo los niveles de exportación y baja de precios del ganado, café, cacao en el comercio internacional, para el año 1925, el petróleo había desplazado al café como principal producto de exportación.

El petróleo causó cambios profundos en la población venezolana, la población rural comenzaba a emigrar a los campos petroleros y a las ciudades. Este factor desencadeno que los campos de siembra y ganado fueran abandonados, y los de gran extensión se utilizarán para la creación de industrias petroleras y empresas manufactureras.

El país con el paso de los años ha convertido al petróleo como la fuente principal del ingreso nacional, generando una economía monoproductoa y aumentando la dependencia de este recurso, si bien es cierto, que contribuyó un paso a la sociedad moderna, también originó una fuerte crisis en los sectores agropecuarios nacionales.

Las políticas de Estado deben garantizar  que el  manejo de los recursos petroleros, estarán destinado a todos los sectores productivos del país, el aprovechamiento de las tierras ganaderas y agricultura impulsaran el desarrollo económico creando mayores iniciativas de inversión nacional y extranjera. Venezuela cuenta con los recursos necesarios para fortalecer la economía del país. Como diría el escritor Arturo Uslar Pietri, debemos “Sembrar el petróleo”.

 

La salud en terapia intensiva

“Así como una imagen dice más que mil palabras”, comienzo colocando la imagen de “Rayma” (caricaturista venezolana) que amerita un espacio en mi publicación, les recuerdo que esto es una simple opinión, son libres de discernir a su manera, sin más preámbulo que inicie la lectura.

La salud para los venezolanos se ha convertido en miseria y penuria, producto a la negligencia y deficiencia del Estado, afectando a todos los estratos sociales del país. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) define al término de la salud como, “El estado completo de bienestar físico, mental, espiritual, emocional y social, y no solamente de afecciones o enfermedades”. Es por ello que, los ciudadanos tienen pleno derecho a recibir los servicios de salubridad, garante a sus necesidades, y son tanto los ministerios como organismo, encargados a proporcionar esta seguridad social.

La crisis en materia de salud como es llamada en la actualidad, tiene un pasaje histórico importante a recalcar, en los años 80 el decadente sistema público permitía mediar en la medicina privada, solo accesible para las clases medias y altas. Los escasos centro ambulatorios públicos,  poseían poco personal asistencial, falta de equipos, y  carecían de compromiso social del personal sanitario, debido a la inseguridad y violencia que asediaban los recintos.

En contraste a esta situación, se manifiesta con el avistamiento del milenio y el gobierno de Hugo Chávez Frías, quien promovió servicios sanitarios a los sectores populares, a través de las denominadas “Misiones” como “Barrio Adentro”.

Paralelamente a esto, en la actualidad, este modelo de misiones en ambulatorios públicos, están sufriendo las mismas consecuencias de hace 30 años,estando en su mayoría en estado de abandono en la adquisición de insumos y servicios a los pacientes,  así como,el degradante mantenimiento en su infraestructura.

 Este aspecto no solo afecta a los sectores púbicos, también los hospitales centrales, se encuentran en un estado alarmante y crítico, con mayor frecuencia se evidencian noticias de diversos gremios médicos,anunciando la ausencia de medicamentos para enfermedades crónicas, como la diabetes, hipertensión, SIDA, y cáncer, la consternación al aumento de amputaciones por falta de la medicación necesaria, ausencia de equipos, utensilios quirúrgicos y de diagnósticos.

 Los médicos en el sector privado trabajan con las uñas para atender a los ciudadanos, pese a que son muy poco remunerados, cumplen con su labor en pie de lucha y con una ética profesional intachable. La falta de divisas y recursos a los distintos sectores de salud, están acabando con la esperanza de vida del venezolano.

Cada persona está sumergida en un caos,así como los servicios de salud están por el suelo, encontrar un medicamento en  las farmacias es una travesía aun mayor,medicinas como analgésicos, vitaminas, antialérgicos, antibióticos y hasta preservativos son los que más escasean, y si se logran conseguir, te limitan su compra a una determinada cantidad.

La salud para el ser humano es indispensable, privar a alguien de ella, es condenarlo a una muerte palpable. La crisis de salud en Venezuela no debe ser tomada a la ligera. El Ministerio de Salud, tiene la obligación de ejecutar medidas para dar mejoras en los servicios, reabastecer insumos a centros hospitalarios, brindar jornadas asistenciales en vacunaciones, aumentar el salario del personal médico y obrero, con el fin de  dirigir los esfuerzos colectivos destinados a proteger, promover y restaurar la salud.

Todos debemos sentar cabeza y mirar la realidad, estamos en camino de una inmundicia sanitaria, donde ni el modelo tradicional de la medicina, lograra ser una medida preventiva para el futuro. Nuestro derecho es poseer un sistema de calidad en salud pública y así evitar y tener la capacidad de tratar futuras enfermedades o padecimientos. “La salud no lo es todo  pero sin ella, todo lo demás es nada”.-Schopenhauer